El verano en Extremadura invita a bajar el ritmo. Las mañanas empiezan con el canto de los pájaros, las tardes se disfrutan junto a la piscina y, cuando cae el sol, el campo se llena de silencio y de un cielo repleto de estrellas.
En Finca El Azahar, a solo unos minutos de Trujillo, creemos que las mejores vacaciones son aquellas que se disfrutan sin prisas.
Despertar entre naturaleza
El día comienza con un desayuno al aire libre, preparado con productos frescos y de temporada. Después, un paseo entre olivos, una visita al huerto o simplemente un rato de lectura bajo la sombra de un árbol bastan para recordar lo bien que sienta desconectar.
El placer de no hacer nada
Cuando el calor aprieta, la piscina de agua salada se convierte en el lugar favorito del día. Un baño refrescante, una tumbona y el sonido de la naturaleza son todo lo que hace falta para disfrutar del verano.
Sabores de Extremadura
En Finca El Azahar nos gusta que la gastronomía forme parte de la experiencia. Puedes disfrutar de un picnic en el jardín o de una cena al aire libre elaborada con productos de pequeños productores extremeños y con frutas, verduras y hierbas aromáticas de nuestro propio huerto, siempre que la temporada lo permite.
Porque descubrir un lugar también es descubrir sus sabores.
Una escapada a Trujillo
Al caer la tarde, Trujillo invita a pasear por su Plaza Mayor, recorrer sus calles históricas o contemplar el atardecer desde el castillo. Y, al regresar a la finca, la tranquilidad del campo vuelve a marcar el ritmo.
Un verano para recordar
No hacen falta grandes planes para disfrutar de unas vacaciones inolvidables. A veces basta con un desayuno sin prisas, un baño en la piscina, una buena cena y una noche bajo las estrellas.
Si este verano buscas una escapada para desconectar en Extremadura, en Finca El Azahar encontrarás el lugar perfecto para hacerlo.